Buscate!

Con el silencio de una sonrisa

La Prensa
www.laprensa.com.ar
Buenos Aires, 5 de noviembre de 1991

Gestos y tap. Alberto Agüero y Cía. Elenco: Alberto Agüero, Carmen Márquez y Mónica Povoli. Idea. coreografía y dirección: Alberto Agüero. Diseño de vestuario: María de los Ángeles Favale. Máscara Andrés Padilla y Rodolfo Dellibarda. Teatro Liceo.

En 1985 presentó su celebre ‘El circo’, después vino el premioMolière y el éxito, pero desde esa fecha el director Alberto Agüero no ofrecía ningún espectáculo. "Gestos y tap" es el título de su retorno, que implica un reencuentro con su esencia y su estilo. Nuevamente suma tap, mimo, sonrisa, color y sencillez. De esta relación que entabla con cada una de ellas conforma una presentación con sólo dos escenas del pasado, Las nueve restantes secuencias son originales, con amplio predominio de la danza, con la máxima expresión del tap y el humor, con el mimo de la mano.

El tap tienen su eje en “... Oh... ¡El amor!..”, “Alter-acciones” y “E-jazz”. Son tres posibilidades donde se entrecruzan la plasticidad de los bailarines con subrayados o guiños al espectador, porque el nivel interpretativo es semejante al de los actores. Sus rostros maquillados de blanco permiten tener en primer plano cada gesto, cada mirada.

La pantomima cobra predominio en varios momentos, como “Desde que se fue...”, “El prestidigitador y su partenaire”, “El médico”, y “Adán y Eva”, aunque estas secuencias adquieren su mayor grado poético y metafórico con “Flor de vida”.

La música, por momentos de Miller, Porter, o Rotta logra ambientar en los distintos tiempos y se trasforma en el marco adecuado para subrayar el despojamiento escénico que eligió Alberto Agüero como director y puestista. Su espectáculo se conforma con el sólido trabajo de él y de sus dos acompañantes o “partenaires”, cada una con su propia personalidad. Carmen Márquez tiene una notable “vía cómica”, mientras que Mónica Povoli maneja con seducción su expresión corporal. Ambas se complementan y conforman, junto con Alberto Agüero un triunvirato inolvidable.

El vestuario de Maria de los Ángeles Favale le entrega la necesaria cuota de color que esta presentación requería, también la iluminación matiza con acierto los climas. “Gestos y tap” propone con mínimos recursos el profesionalismo y la sonrisa conciliados, una muy infrecuente dosis de ternura.

Ana Seosne